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Hong Kong (China) Pequeños retoños

Es domingo y faltan pocos minutos para las diez de la mañana. Emmanuel, Charles y Louis tienen una breve reunión en una de las aulas de Tak Sun para afinar los detalles de la clase de catecismo que van a impartir. Los tres participan en las actividades de Granite Study Center, centro cultural promovido por fieles del Opus Dei dirigido a universitarios y jóvenes profesionales de Hong Kong. Una de esas actividades consiste precisamente en la colaboración en los cursos de catecismo organizados en Tak Sun Primary School para sus alumnos.

Tak Sun tiene cerca de 1.200 alumnos de educación primaria. Cada año, al comienzo del curso académico, se les invita a participar en unas clases de catecismo, llamadas “Little Sprouts” (pequeños retoños), que tienen lugar los domingos por la mañana. La mayoría de los chicos que se inscriben son católicos, pero hay también un buen número de estudiantes no católicos que, con el permiso de sus padres, participan en las clases. En Hong Kong sólo el 4,1% de sus 6 millones de habitantes son católicos.

En esta ciudad, los padres dan mucha importancia a la educación de sus hijos, y la educación religiosa no es excepción a esta regla. No es raro, por eso, que los padres lleguen a interesarse directamente por lo que sus hijos están aprendiendo en clase, e incluso que también ellos decidan seguir algunas sesiones de catecismo. De este modo han surgido algunas lecciones dirigidas específicamente a ellos, en la escuela y a la misma hora de las clases para los chicos. Después, algunos padres abrazan la fe. En la Pascua del 2000, por ejemplo, un chico y su madre recibieron el Bautismo en la misma ceremonia.

Este año participan en “Little Sprouts” cerca de 120 chicos, entre católicos y no católicos. Ho Chun, de 8 años, y Chan Lok, de 11, fueron recibidos en la Iglesia Católica en la Pascua de este año, junto con otro chico de una escuela cercana que también asiste a las clases de catecismo de Tak Sun.

Entre los catequistas, algunos proceden de familias católicas, pero muchos otros son conversos. Emmanuel, Charles y Louis tienen en común el hecho de haberse convertido al catolicismo cuando realizaban sus estudios universitarios: Emmanuel, en Hong Kong, donde se graduó en Ciencias Ambientales; Charles, en Australia; Louis, en Inglaterra, adonde fue para estudiar Ingeniería Mecánica en la London University.

Las clases de catecismo terminan a las 11:00. Después, los catequistas asisten con sus alumnos a la Santa Misa en la Capilla de la Sagrada Familia o en el vestíbulo del colegio. Al terminar, siempre hay un rato para hablar con algunos padres. Antes de irse, los catequistas se reúnen nuevamente para preparar las clases de la semana siguiente.

Romana, n. 32, Enero-Junio 2001, p. 94-95.

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