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La archidiócesis de Guayaquil abre el proceso de beatificación de Monseñor Juan Ignacio Larrea Holguín


El día 27 de junio tuvo lugar la sesión solemne de inicio de la causa de canonización de Mons. Juan Ignacio Larrea Holguín en un salón de la parroquia El Sagrario, contigua a la catedral de Guayaquil. La ceremonia fue presidida por Mons. Luis Cabrera, arzobispo de la ciudad. Estuvieron presentes Mons. Giovanni Battista Piccioli, obispo auxiliar de Guayaquil, el viario regional de la Prelatura del Opus Dei en Ecuador, el Rev. José Giner, vicepostulador de la causa y Fernando Monaj, perito histórico.

Monseñor Juan Larrea Holguín nació en Buenos Aires (Argentina), el 9 de agosto de 1927. Doctor en Derecho por la Universidad de Roma y por la de Quito y en Derecho Canónico por la Universidad de Santo Tomás, Roma. Profesor de Derecho en las Universidades Católicas de Quito y Guayaquil, y de la Universidad Central de Quito.

En 1948, durante sus estudios universitarios en Roma, Juan Larrea conoció a san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. Fue el primer ecuatoriano que formó parte, en 1949, de esta institución de la Iglesia Católica.

En 1952 regresó al Ecuador. Con ocasión de su trabajo como abogado y de su intervención en la vida pública, realizó un intenso apostolado con todo tipo de personas.

Recibió la ordenación sacerdotal en 1962. En 1969, Pablo VI lo nombró obispo auxiliar de Quito. Posteriormente fue obispo de Ibarra, primer obispo de las Fuerzas Armadas y arzobispo de Guayaquil desde 1989 hasta el 2003. Como sacerdote y luego como obispo desempeñó una gran labor pastoral, predicando numerosos retiros espirituales, visitando las parroquias de sus diócesis e impulsando la labor de formación de los seminarios diocesanos. Junto a más de cien libros y artículos de Derecho, monseñor Larrea difundió la doctrina católica a través de numerosas publicaciones, así como en muy frecuentes intervenciones en la radio y televisión.

Desde 1996 padeció un cáncer. Con fortaleza y con la sonrisa en los labios, sobrellevó la larga enfermedad sin interrumpir su trabajo pastoral e intelectual ni su vida espiritual. Se exigía a diario para aprovechar el tiempo, sin desperdiciar ni un instante. Su lema episcopal Caritas Christi urget nos (El amor de Cristo nos urge) resume su intensa vida de oración y trabajo.

Entregó su alma a Dios santamente el 27 de agosto de 2006, en Quito. Su cuerpo reposa en la catedral de Guayaquil.

La causa de beatificación y canonización de Mons. Juan Ignacio Larrea Holguín está siendo promovida por la arquidiócesis de Guayaquil. En 2016 la Congregación de las Causas de los Santos concedió el nihil obstat
para la instrucción de la causa.

Romana, Nº 64, Enero-Junio 2017, pag. 173-174.