envelope-oenvelopebookscartsearchmenu

19 de mayo. Misa de acción de gracias, Palacio Vistalegre Arena y palabras del Papa Francisco en el «Regina Coeli»

El prelado del Opus Dei, monseñor Fernando Ocáriz, presidió una misa de acción de gracias y animó a los presentes a abrirse «más plenamente a las hazañas que Dios quiere realizar a través de cada uno».

En su homilía, se refirió a una de las cartas escritas por Guadalupe Ortiz de Landázuri a san Josemaría desde México en 1954, en la que la nueva beata abría su corazón al fundador del Opus Dei y le mostraba sus deseos de ser santa.

«Querer ser santa es el desafío que aceptó Guadalupe para su vida y que la llenó de felicidad», subrayó el prelado, que recordó que, para conseguirlo, no tuvo que hacer cosas extraordinarias. «A los ojos de las personas que le rodeaban era una persona común: preocupada por su familia, yendo de aquí para allá, terminando una tarea para empezar otra, tratando de corregir poco a poco sus defectos», consideró.

«Cada santo es una hazaña de Dios; una manera de hacerse presente en nuestro mundo; es “el rostro más bello de la Iglesia”». La beatificación de Guadalupe -primer fiel laico del Opus Dei propuesto por la Iglesia como modelo de santidad-, recuerda a todos los fieles cristianos la llamada de Dios a ser santos, como predicó san Josemaría desde 1928 y recogió el Concilio Vaticano II.

Guadalupe recorrió el mundo para hacer realidad esa misión, desde Madrid a Bilbao, México, Roma… Y como sucedió con los primeros apóstoles, hizo frente a dificultades y trabajos, incluida una enfermedad del corazón que le restaba fuerzas y que acabó por provocar su muerte en 1975.

«Nosotros también tendremos dificultades en nuestro camino: momentos de cansancio, dolores físicos, incomprensiones... Entonces es el momento de recordar la actitud de los santos: encontrar, en nuestra relación con Jesús, la manera de dar ánimo, confortar y llenar de bien el lugar en el que nos encontremos».

En ese sentido, el prelado animó a los presentes a dejar que el Señor les transformase para seguir «escribiendo la verdadera historia de nuestro mundo», la historia de los santos.

Antes de la ceremonia, una sobrina de la nueva beata llamada como ella, Guadalupe Ortiz de Landázuri, dio las gracias en nombre de la familia. «Estamos emocionados y muy agradecidos: cuánta gente tiene devoción a nuestra queridísima tía», dijo emocionada mirando al auditorio. Recordó que para la familia «la tía Guadalupe» fue siempre excepcional, y dio las gracias al Santo Padre, a san Josemaría, al cardenal Angelo Becciu y al prelado del Opus Dei, Fernando Ocáriz.

• • • • • •

Palabras del Papa Francisco sobre la beatificación de Guadalupe, Plaza de San Pedro - Vaticano

¡Queridos hermanos y hermanas!

Ayer, en Madrid, fue beatificada María Guadalupe Ortiz de Landázuri, fiel laica del Opus Dei, que sirvió a sus hermanos con alegría conjugando la enseñanza con el anuncio del Evangelio. Su testimonio es un ejemplo para las mujeres cristianas involucradas en la ayuda social y en la investigación científica. ¡Aplaudamos a la nueva beata, todos juntos!

Romana, n. 68, Enero-Junio 2019, p. 27-28.

Enviar a un amigo